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El Policlínico Sagrada Familia es una institución Católica al servicio de la salud de personas de escasos recursos económicos o pobreza. La orientación fundamental nace de la espiritualidad sodálite, que es una espiritualidad aprobada por la Iglesia Católica. Su perspectiva se nutre de la enseñanza, liturgia y vida espiritual de la Iglesia.

El Espíritu Santo inspira a personas a brindar su tiempo al servicio de aquellos que sufren y están en necesidad. La esperanza ante la enfermedad y el sufrimiento y la conciencia de que la vida no termina sino que se transforma, como dice la liturgia, constituyen aspectos fundamentales que hacen del Policlínico también un centro de esperanza.

El Policlínico Sagrada Familia se ubica entre las obras de solidaridad fraterna que ha venido inspirando al Sodalicio de Vida Cristiana y a la Familia Sodálite a lo largo de los años. Son muchos voluntarios, médicos de buena disposición y voluntad, personas sensibles al sufrimiento de los hermanos y de las hermanas necesitadas que se han venido vinculando a esta obra a través de los años, haciéndola posible. Los sueños no han concluido. Aún hay muchísimo por hacer. Somos conscientes de ello, y es por eso que nos animamos a ofrecer un poco más cada vez. Pues, como enseña el Santo Padre Juan Pablo II, "da alegría servir".

La filosofía práctica que guía a quienes participamos de esta obra de bien y de servicio al prójimo se basa en la fe de la Iglesia. Ello permite exponer en forma breve y concreta algunos puntos, remitiendo para los demás al Magisterio y su enseñanza social, así como a las diversas orientaciones eclesiales sobre el campo de la salud y la vida humana.

1. Respeto por la vida, dignidad y derechos de la persona humana

El Policlínico Sagrada Familia reconoce en el ser humano a una persona creada por Dios y reconciliada por Nuestro Señor Jesucristo. Considera la vida humana como un don precioso. La dignidad propia de toda persona invita a respetarla en todo aspecto y a reconocer sus derechos. Los pacientes que se acercan al Policlínico son para nosotros ante todo personas, indistintamente de su edad, sexo, raza, religión, nivel de educación. En cada uno nos acercamos a la persona con toda la reverencia y respeto que cada ser humano debe recibir.

2. Responsabilidad en las decisiones

Creemos en la libertad y en la responsabilidad de las personas. Por ello, igualmente, creemos que cada una debe ser informada, en la medida de la prudencia, caridad y respeto por los médicos. Es al paciente o a sus familiares o custodios legales, en caso de minoría de edad o imposibilidad, a quien corresponde tomar decisiones sobre el camino a seguir. Los médicos responsables que brindan el tratamiento buscan de esta manera cooperar con las personas y ofrecerles los tratamientos apropiados y en caso de haberlas las diversas posibilidades.

3. Confidencialidad

Un derecho importante es el de la privacidad personal. En el Policlínico respetamos el derecho de la persona a su propia imagen y a su privacidad. Por ello, sabiendo que diversos asuntos relativos a la salud personal constituyen un asunto privado, el personal que sirve en el Policlínico no divulgará información que pueda ser relacionada con una persona específica, sin su consentimiento expreso, salvo los casos contemplados en la legislación y aquellos directamente relacionados con la atención del paciente que tengan carácter público.

4. En torno a la sexualidad humana

En relación a la sexualidad humana, como en los demás aspectos morales, el Policlínico se encuentra Inspirado por las enseñanzas de la Iglesia Católica. Con ella creemos que el matrimonio es un camino de santidad para el hombre y la mujer que lo asumen. La unión conyugal une a un hombre y una mujer en amor y los abre a la vida, en una comunidad personal como pareja que coopera con Dios, quien es el Autor definitivo de la vida humana. Creemos en todo cuanto esté a favor de la vida. Con la enseñanza de la Iglesia tenemos la convicción que "separar el amor unitivo del amor fecundo es atentar contra la raíz misma de ese único amor". En relación a métodos de esterilización o contraconcepción por parte del hombre y la mujer creemos como hijos e hijas de la Iglesia lo que ésta enseña. Afirmamos el valor y la situación ético-jurídica del embrión humano, que es ya persona sujeta de derechos y particularmente del derecho a la vida.

5. Cultura de la vida

Con dolor vemos que aborto y métodos contraconceptivos se vinculan, como lo viene enseñando el Magisterio oficial de la Iglesia. Si bien ambos hechos merecen una calificación distinta, pues lo son, están vinculados desde el punto de vista objetivo "la preparación de productos químicos, dispositivos intrauterinos y 'vacunas' que, distribuidos con la misma facilidad que los anticonceptivos actúan en realidad como abortivos en las primerísimas fases de desarrollo de la vida del nuevo ser humano", como enseña el Santo Padre y se puede constatar médicamente.

6. Valoración de la mujer

En la vida social de los pueblos jóvenes y asentamientos humanos a los que sirve el Policlínico existe una falta de respeto a la dignidad de la mujer. Creemos firmemente que el movimiento de emancipación de la mujer, en todo cuanto tiende esencialmente a liberarla de aquello que constituye una injusta discriminación, está perfectamente fundado y merece ser debidamente atendido. Considerando que queda todavía mucho por hacer a favor de que a la mujer se le reconozcan sus derechos y se respete su dignidad, pensamos que no se puede cambiar la naturaleza, ni sustraer a la mujer, al igual que al hombre, de su propia naturaleza y características fundamentales. Así, deseamos poner énfasis en el respeto profundo que la dignidad de la mujer nos merece, y sin discriminar en forma alguna al varón, hemos de estar especialmente atentos a sus dolencias y necesidades.

7. Respeto a los minusválidos

Al servir a nuestros hermanos y hermanas no establecemos discriminación, como ya está dicho. Veríamos como un acto de justicia que las personas discapacitadas o minusválidas no sean tratadas con desprecio ni falta de respeto. Todo lo contrario, consideramos que es una responsabilidad social expresar en forma concreta nuestra solidaridad con ellos, y así procuraremos hacerlo.

8. Promoción humana

Somos conscientes de las necesidades de los hermanos y hermanas que viven en las áreas que rodean al Policlínico Sagrada Familia, por ello está dentro de nuestra perspectiva expresar nuestra solidaridad cristiana también a través de cursos y campañas de promoción humana, de educación, y prevención en el campo de la salud.


 

 
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